CUENTO



Mi vida en pandemia


Carla Ruiz Neira

Mi mamá está haciendo clases por zoom. Siempre que hace clases me dice que me tengo que quedar calladito y me deja una bandejita con leche y pan con queso.
Hoy día se dió cuenta de que no le quedaba pan y miró la hora en el computador y se agarró la cabeza así como con cara de espanto.
Me miró y me dijo : Tomás no tengo pan!! Y no alcanzo a ir a comprar, por favor quédate calladito mientras hago clases y cuando termine iré a comprar.
Yo me encogí de hombros no más, porque al final igual no me gusta comer tanto pan, pero parece que para mi mamá eso es muy importante, porque de verdad se puso como loca.
- Buenos días niños y niñas cómo amanecieron ? Vamos a empezar la clase de hoy...- dijo mi mamá mirando la pantalla ya sin cara de espanto y muy bien peinadita.

Justo en ese momento se cortó la luz y denuevo mi mamá se puso rara, con cara de susto.
- Niños se cortó la luz así que la clase durará lo que dure la batería de mi computador.
Ahí estaba yo sin pan con queso y sin luz...
Me puse a mirar los cajones de la pieza del taller de mi mamá. Ahí ella tiene mucha lana, géneros, botones y un telar.
Los cajones estaban desordenados y pensé que eso era muy injusto, porque ella siempre me manda a ordenar mis cajones y me reta si los calcetines están junto con los chalecos.
Saqué unos pedacitos de lana y lo amarré como para hacerme una pelota de pin pon, pero no me resultó.

De repente miré bien lo que estaba haciendo con la lana y se me ocurrió pegarle unos ojitos que había por ahí y me quedó tan bonito que le quise poner un nombre.
Le puse René, porque era verde como una rana que vi en un video.
Jugué tanto con René que se hizo mi mejor amigo.
Pasaron los días y cuando mi mamá hace clases yo juego con René y le convido pan con queso.

FIN!!